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Santoña
ha sido a lo largo de la Historia un enclave de gran valor estratégico;
esta importancia llegó al máximo en la Epoca Moderna,
cuando la navegación se efectuaba a vela y la falta de recursos
técnicos obligaba a seguir derrotas costeras. Nuestra villa
se constituía de esta manera en un punto situado entre puertos
como Vigo, Ferrol, Santander, Bilbao, Pasajes o San Sebastián,
es decir, puente entre el Cantábrico occidental y el oriental.
Su disposición casi insular y sus excelentes fondeaderos
capaces para grandes armadas, el de El Fraile y el interior del
abra, la convertían en un objetivo militar de primer orden.
Sin embargo, no sería hasta el siglo XVIII cuando la Corona
Española tomó conciencia de este hecho y comenzó
a ejecutar diversos proyectos de fortificación de la villa.
Pero la Bahía ya había pagado un duro tributo, sufriendo
en 1639 el asalto de la armada al mando del Arzobispo de Burdeos
que arrasó Santoña y Laredo y en 1719 de una flota
anglo-francesa que destruyó el astillero donde se construían
tres navíos de guerra, situado en el actual Pasaje y que
estaba mal protegido por dos baterías artilleras, las de
San Miguel y Nuestra Señora.
La intención de Felipe V era establecer en Santoña
un astillero permanente para la botadura de las principales unidades
de la Marina Real, como se puede apreciar en este plano cuyo original
está depositado en el Servicio Histórico Militar de
Madrid. Por ello se encargó al ingeniero Próspero
Verboom la redacción de un ambicioso proyecto de fortificación
de toda la villa en 1726. Su plan consistía en aislar toda
la península mediante una trinchera con tres baluartes artillados
a lo largo del itsmo, y defender la entrada a la canal ampliando
las baterías de San Martín y San Carlos (construidas
en el siglo XVII) y levantando dos fortificaciones más: una
junto al astillero, en la punta de Hernán García,
y otra en el Puntal (que en gran parte pertenecía a Santoña
en aquella época). Sin embargo, el traslado del astillero
a Guarnizo hizo que este proyecto no se ejecutara.
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